De vez en vez un hombre
se enamora,
toma las alas del placer
olvida su propio nombre y da voz a un sueño.
De vez en vez un hombre
camina,
tenso el hilo de colgar paciencias,
y con miedo a resbalar
sostiene la mirada de ella.
De vez en vez la vida enseña
al hombre
que se enamora
que camina
que resbala,
que se puede volver a nacer
que quizá la caída dé sentido a su inconsciencia.
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3 comentarios:
Y de vez en vez una mujer también se enamora, y viceversa.
la caída es sentido
"tenso el hilo de colgar paciencias..."
fantástico!
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