martes, 19 de junio de 2007

Encuentro

Hace tiempo que la buscaba entre los restos de las miserias que le dejaban los días. No sabía que hoy ocurriría. De cuclillas, la espalda contra la pared, observa en silencio la casa vacía en la que va a transcurrir su nueva vida.

Así ha sido. Podía haber ocurrido otro día y en cualquier otro lugar. Pero aquí se encuentra hoy, después de tanto tiempo sin escucharse la voz.

La postura es la suya. Rodea con sus brazos las piernas y junta las rodillas a su cuerpo. La última vez que estuvo así se fumaba un cigarro y respiraba la noche, la penúltima lloró largamente apoyando la espalda en la lavadora de la casa antigua. Aquello fue más triste, es cierto, pero se trataba de un escalón más.

Un escalón necesario para llegar hasta arriba.

Y hoy se encuentra con su soledad de cuclillas, sujetando con la espalda una pared desconocida... después de tanto tiempo arrastrando las ganas, y demorando hasta mañana su silencio.

Y se pregunta la razón por la cual no puede retener las ideas, la razón por la cual acumula papeles, la razón por la cual está hoy aquí, sola, deseando sudarse a sí misma.

Y parece que escucha voces, pasos... y se pregunta cómo resultarán aquí los olores.

Y se imagina cómo será el tacto del resurgir de una decadencia. Debe parecerse a sanar moraduras.

Y no puede detener su mente.

Y desea que el huracán pase por encima de ella mientras espera aquí, en silencio, de cuclillas, aspirando la vida de esta nueva casa vacía.

9 comentarios:

Evita dijo...

Y se llenará de nuevos olores, colores y risas de cachorros, y se llenará de ilusión, de esperanza, de vida, una nueva, que muera cada noche y vuelva a nacer con el dia; como el pez, amiga aquel que se enamoraba cada dia.
Se llenara de ella, de perchas en pomos de cocina, de horrorosas pantuflas, esta vez de su talla, y se llenara de melocotones, de cenas infantiles de cuentos que ellos nos regalan cada dia, de globos afules, de cervezas del Vidal, se llenara de pantalones gigantes de vaca, de risas, de bicicletas y vagabundas, castores y una pingüina obsesa recogienda migas; en fin, que siendo la casa que es, me parece a mi que olerá a POESIA.

Evita dijo...

Ah!!!! Y no le des la dirección al mejillón enmascarado.

i dijo...

Feliz empezar de nuevo
Buena estrella, olor a sal...

ahhh dijo...

Enhorabuena!
Pronto esa espalda descansará sobre un mullido sofá y en esa pared sólo se apoyarán los lomos de esos libros que ayudarán a ir haciendo de esa casa tu casa.

A disfrutarla!

nüSh... dijo...

Definitivamente me gusta mucho más la prosa que el verso.


Yo le digo.
Pruebe a fundir chocolate en su nueva casa.
Olerá de otra manera.
Lo frío pasará a ser caliente.


Y luego puede mojar bizcochos
o simplemente rebañar con el dedo.

bruji dijo...

ni cuclillas ni silencio, en voz alta y orgullosa de esa fortaleza en construccion. orgullosa de vivir y disfrutar las oportunidades. hay que cazarlas al vuelo.como las estrellas y siempre hacia adelant.escribe.mil besos

JOHNNY INGLE dijo...

Encuentro muy honesto y respetuoso el deseo de sudarse a sí misma.

Lo peor que se puede hacer es sudar a otra persona, sin su permiso.

De joven, yo estaba en una discoteca y una chicuela no paraba de botar y brincar, estaba sudada como una zanahoria al vapor, y va y con el ímpetu de su danza me roza mi broazo, y me dio un asco tremebundo.

Por eso agradezco ahora su honesto deseo de sudarse a sí misma, repetando el brazo ajeno.

Me encanta esta prosa poética de la nueva casa. Es la mejor despedida para una primavera que, no es que fuera decadente, es que decayó.

Ahora, a respirar el humo de las hogueras, a resucitar con el fuego, y a conocer la humedad de las nuevas paredes.

D A V I D dijo...

hermana,

tu casa siempre será calma

siempre será mare

siempre será

siempre


Ikaro

Edmundo Mantel dijo...

Sra. Loredhi;

Los olores de la casa donde empezamos una vida nueva, sus ignotos sonidos, la espalda apoyada sobre una pared vacía... se grabarán en su memoria para siempre.

Y será un recuerdo grato.

Los huracanes pasan alto, muy alto.


Perfectos Saludos.