sábado, 13 de junio de 2009

Último poema

Aquí termina la andadura de una hembra sin correa,
el aliento de un mar reventado en lágrimas
en gritos detrás,
aquí se escapan los ovillos de lana hirviente,
el fluir del hilo rojo por la escalera,
la cascada de vacilaciones y un golpe seco contra la pared.

Aquí se termina,
se quita la mordaza el Insulto que derrama sal por la letra mayúscula,
que contrae la cavidad a su pregunta y

extirpa pedazos de cielo sin anestesia,
aquí cede, el interrogante en prosa,
la existencia de un planeta de baobabs que no se riegan,
el camino de baldosas amarillas recorriendo piernas vírgenes
y la carcajada nacida en un beso que voló...

Hasta aquí la última frase,
el suspiro,
el resquicio del olor a hembra cuando fuma,
el suicidio colectivo de un ejército de nervios con los extremos en flor,
la última lágrima de azufre sobre el pómulo de la tristeza.

6 comentarios:

Loredhi dijo...

Loredhi no va a hacer comentarios en esta entrada. Loredhi está demasiado triste.

nicolás dijo...

ñi ñi ñi se te pasará no te preocupes.

http://www.youtube.com/watch?v=mFetot-PPxY

Vicent dijo...

¡Que sea sólo un título!

Juana Pérez dijo...

El minuto que muere, Loredhi, amiga, y quedan muchos, muchos más.
Mi hombro de llorar todo tuyo.

Amblik dijo...

Loredhi vamo arribaa!
y a utilizar la poesía como medicina...
ahh, acepto esa cervecita y tapa cuando kieras! :)

Anónimo dijo...

De hologramas y silencios

Un beso, en pausa, ahí, en los huesos que se descuelgan para aderezar lo consecutivo, un holograma en la caricia letrosa, una acento en la palabra que se vuelca y condecora a una mujer, se hace mástil en el pecho, en la clavícula que se curva de tacto y marejadas, en los sueños que se amasan en el acantilado del cuerpo, al borde de morir, en pausa, ahí, bajo un silencio blando.