lunes, 18 de febrero de 2008

Discurso de Eva (Carilda Oliver Labra)

Transcribo íntegro este poema intemporal, de una mujer que ha sabido decir con femenina genialidad lo que muchas hemos callado, espero que lo disfrutéis.

Hoy te saludo brutalmente:
como un golpe de tos
o una patada.
¿Dónde te metes,
a dónde huyes con tu caja loca
de corazones,
con el reguero de pólvora que tienes?
¿Dónde vives:
en la fosa en que caen todos los sueños
o en esa telaraña donde cuelgan
los huérfanos de padre?
Te extraño,
¿sabes?
como a mí misma
o a los milagros que no pasan.
Te extraño,
¿sabes?
Quisiera persuadirte no sé de qué alegría,
de qué cosa imprudente.
¿Cuándo vas a venir?
Tengo una prisa por jugar a nada,
por decirte "mi vida"
y que los truenos nos humillen
y las naranjas palidezcan en tu mano.
Tengo unas ganas de mirarte al fondo
y hallar velos
y humo,
que, al fin, parece de llama.
De verdad que te quiero,
pero inocentemente,
como la bruja clara donde pienso.
De verdad que no te quiero,
pero inocentemente,
como el ángel embaucado que soy.
Te quiero, no te quiero.
Sortearemos estas palabras
y una que triunfe será la mentirosa.
Amor...
(¿Qué digo? estoy equivocada,
aquí quise poner que ya te odio.)
¿Por qué no vienes?
¿Cómo es posible
que me dejes pasar sin compromiso con el futuro?
¿Cómo es posible que seas austral
y paranoico
y renuncies a mí?
Estarás leyendo los periódicos
o cruzando
por la muerte
y la vida.
Estarás con tus problemas de acústica y de ingle,
inerte,
desgraciado,
entreteniéndote en una aspiración del luto.
Y yo que te deshielo,
que te insulto,
que te traigo un jacinto desplomado;
yo que te apruebo la melancolía;
yo que te convoco
a las sales del cielo,
yo que te zurzo:
¿qué?
¿Cuándo vas a matarme a salivazos,
héroe?
¿Cuándo vas a molerme otra vez bajo la lluvia?
¿Cuándo?
¿Cuándo vas a llamarme pajarito
y puta?
¿Cuándo vas a maldecirme?
¿Cuándo?
Mira que pasa el tiempo,
el tiempo,
el tiempo,
y ya no se me aparecen ni los duendes,
y ya no entiendo los paraguas,
y cada vez soy más sincera,
augusta...
Si te demoras,
si se te hace un nudo y no me encuentras,
vas a quedarte ciego;
si no vuelves ahora: infame, imbécil, torpe, idiota,
voy a llamarme nunca.
Ayer soñe que mientras nos besábamos
había sonado un tiro
y que ninguno de los dos soltamos la esperanza.
Éste es un amor
de nadie;
lo encontramos perdido,
náufrago,
en la calle.
Entre tú y yo lo recogimos para ampararlo.
Por eso, cuando nos mordemos,
de noche,
tengo como un miedo de madre a quien dejaste sola.
Pero no importa,
bésame,
otra vez y otra vez
para encontrarme.
Ajústate a mi cintura,
vuelve;
sé mi animal,
muéveme.
Destilaré la vida que me sobra,
los niños condenados.
Dormiremos como homicidas que se salvan
atados por una flor incomparable.
Y a la mañana siguiente cuando cante el gallo
seremos la naturaleza
y me pareceré a tus hijos en la cama.
Vuelve, vuelve.
Atraviésame a rayos.
Hazme otra vez una llave turca.
Pondremos el tocadiscos para siempre.
Ven con tu nuca de infiel,
con tu pedrada.
Júrame que no estoy muerta.
Te prometo, amor mío, la manzana.

13 comentarios:

nüSh... dijo...

he amado el poema tanto como ama ella.
Lo he odiado tanto como odia ella.



El mundo sería un lugar mejor si todos sintiésemos con esa fuerza.




Me ha gustado, mucho.

brujillita dijo...

y punto.

brutal.

sentir y sentir y mas sentir se me fué la afonia al releerte reina. mil besets

Effie dijo...

Ejem.

Loredhi dijo...

Chicas,

Yo es que paso hasta de comentar. Esta mujer es grande... más teniendo en cuenta que nació en 1924.... el poema es pura víscera de hembra.... ¿y lo de héroe, y lo de pajarito y puta, y lo de la pedrada, y lo del tocadiscos, y lo de cuándo cuándo cuándo....?

Joer, el día que yo escriba sólo un verso con tanta potencia como uno de estos me muero directamente... en brazos del amante of course...

y lo de la manzana?????

agggg

me desmayo

plof.

punto.

Inés Infante dijo...

Yo también me rindo ante su grandeza, es un placer cada vez que leo este poema...pura hembra.
(Lore, tenemos que atrevernos más)

Una enorme ovación para Carilda, hasta Cuba.

Inés Infante dijo...

Este poema de Victor Hugo, escrito en el siglo XIX, no tiene título...como estamos con poemas extensos, por si os apetece continuar leyendo poesía grande:


Te deseo primero que ames,
y que amando, también seas amado.
Y que, de no ser así, seas breve en olvidar
y que después de olvidar, no guardes rencores.
Deseo, pues, que no sea así, pero que sí es,
sepas ser sin desesperar.

Te deseo también que tengas amigos,
y que, incluso malos e inconsecuentes
sean valientes y fieles, y que por lo menos
haya uno en quien confiar sin dudar

Y porque la vida es así,
te deseo también que tengas enemigos.
Ni muchos ni pocos, en la medida exacta,
para que, algunas veces, te cuestiones
tus propias certezas. Y que entre ellos,
haya por lo menos uno que sea justo,
para que no te sientas demasiado seguro

Te deseo además que seas útil,
más no insustituible.
Y que en los momentos malos,
cuando no quede más nada,
esa utilidad sea suficiente
para mantenerte en pie.

Igualmente, te deseo que seas tolerante,
no con los que se equivocan poco,
porque eso es fácil, sino con los que
se equivocan mucho e irremediablemente,
y que haciendo buen uso de esa tolerancia,
sirvas de ejemplo a otros.

Te deseo que siendo joven no
madures demasiado de prisa,
y que ya maduro, no insistas en rejuvenecer,
y que siendo viejo no te dediques al desespero.
Porque cada edad tiene su placer
y su dolor y es necesario dejar
que fluyan entre nosotros.

Te deseo de paso que seas triste.
No todo el año, sino apenas un día.
Pero que en ese día descubras
que la risa diaria es buena, que la risa
habitual es sosa y la risa constante es malsana.

Te deseo que descubras,
con urgencia máxima, por encima
y a pesar de todo, que existen,
y que te rodean, seres oprimidos,
tratados con injusticia y personas infelices.

Te deseo que acaricies un perro,
alimentes a un pájaro y oigas a un jilguero
erguir triunfante su canto matinal,
porque de esta manera,
sentirás bien por nada.

Deseo también que plantes una semilla,
por más minúscula que sea, y la
acompañes en su crecimiento,
para que descubras de cuantas vidas
está hecho un árbol.

Te deseo, además, que tengas dinero,
porque es necesario ser práctico,
Y que por lo menos una vez
por año pongas algo de ese dinero

frente a ti y digas: "Esto es mío".
sólo para que quede claro
quién es el dueño de quién.

Te deseo también que ninguno
de tus defectos muera, pero que si
muere alguno, puedas llorar
sin lamentarte y sufrir sin sentirte culpable.

Te deseo por fin que, siendo hombre,
tengas una buena mujer, y que siendo
mujer, tengas un buen hombre,
mañana y al día siguiente, y que cuando
estén exhaustos y sonrientes,
hablen sobre amor para recomenzar.

Si todas estas cosas llegaran a pasar,
no tengo más nada que desearte.

Victor Hugo

Loredhi dijo...

Inés Infante,

Sí, tienes razón, tenemos que atrevernos más, aunque considero que tú ya lo haces. Yo soy cobardica...

Gracias por dejar ese poema, eres un sol, urbano por supuesto.

Sin palabras.Quien es grande es grande, no hay más.

Musaranya dijo...

"Te quiero, no te quiero.
Sortearemos estas palabras
y una que triunfe será la mentirosa" Me parece lo mejor del poema... aún así me quedo con tu introducción (será que no tengo una sensibilidad tan especial..)

JOHNNY INGLE dijo...

Sí si sí. El poema es enorme, y a todos nos toca (yo me sentí muy aludido cuando habla de la "ingle inerte", aunque hay una coma de por medio, yo prefiero leerla como no puesta, porque le da otro matiz.

De todas maneras usted se ha atrevido. Yo le he leído fragmentos que, entrelazados con esta obra, nadie notaría ajenos (bueno, quizás a alguien le extrañaría tanta loa al Picantus).

De todas formas, para que ese gran poema sea "intemporal" habría que adaptarlo un poco. Me refiero a que en los últimos versos habla de poner EL TOCADISCOS para siempre. Y claro, el problema es que hoy día lo que se pone es el MP3. Deberíamos usar la expresión "reproductor de música", que sí es intemporal y se adapta a la tecnología de cada momento. Por tanto vale tanto para el tocadiscos de vinilo, como para las cintas, como para el artilugio actual que bautizamos como MP3 o MP4 pero que dentro de cinco años vaya usted a saber...

Besos

Loredhi dijo...

Musaranya,

A mí también me impactó ese juego de palabras, es muy potente, y descoloca. Eso me gusta.

Lo de la introducción me lo tomo como cumplido no merecido. Se agradece pues la hipotética poca sensibilidad de Usted en este caso.

Sr. Ingle,

Por partes,

Lo de la intemporalidad del poema queda fuera de toda duda, tocadiscos incluido, ya que la autora habla de Usted, de Usted Sr. Ingle, sin conocerlo y hace ya bastantes años, cuando seguramente Sr. Ingle todavía no era Ingle. ¿Se da cuenta? Ella ya le conocía!!!! Y lo nombra!!!! algo inerte pero lo nombra a Usted!!!!
Debería estar orgulloso, Sr. Ingle, yo todavía no he encontrado ningún poema que hable por ejemplo de mi pikantus. Tendré que escribirlo yo.

En segundo lugar, no me toque la expresión de "pondremos el tocadiscos para siempre" porque es de LO MÁS ROMÁNTICO que puedo imaginar. Si una mujer le dice a un hombre que va a poner el tocadiscos para siempre, ahí no caben MP3 ni mandangas, sólo cabe la voz de José Feliciano y un tocadiscos. Punto.

D A V I D dijo...

Es brutal, hermana... buenísimo

Vicent dijo...

Tiene razón Ines Infante. La fuerza ya la tenéis, y más de una vez lo habéis demostrado. Ahora sólo os falta la osadía...

Toni

Loredhi dijo...

hermano,

me alegra mucho que te guste.

vicent,

osadía es una bonita palabra, y muy femenina.