miércoles, 3 de enero de 2007

Des-propósitos

Lo que más me gusta de comenzar un nuevo año es esa recopilación de propósitos imposibles que nunca puedo evitar dejar de hacer. Año nuevo vida nueva, dicen, aunque todo siga igual. Antes me los creía, y me sabía mal no cumplirnos, hoy ya sé que basta proponerlos para se esfumen. Ahí está el truco. Por ello, este año voy a jugar al despiste y escribiré un catálogo de des-propósitos, un catálogo abierto que puede ir cambiando como yo lo hago (que para eso es mío), a ver si así...

- No dejar de fumar.
- Andar más recta por la calle, me veo y queda mejor.
- Apuntarme las cosas pendientes del día. ¿Todas? no, todas no caben, con alguna suficiente.
- Dejar en su sitio las cosas en las tiendas, cuando las toco y no las compro.
- Dejar esas mismas cosas que toco y no compro, además de en su sitio, ordenadas.
- Dejar salir antes de entrar.
- No mirar con cara tan rara a esa tipa con tetas descomunales y labios desbocados. Allá ella.
- Mirar a los ojos más. Me gusta.
- Que no me resulten tan patéticas las señoras que se operan la cara, y se quedan en mueca. Allá ellas.
- No acumular tantos papeles, papeles, papeles...
- Que no me dé tanta pena tirar, porque si no el anterior (de los papeles) no se puede cumplir.
- Leer mis libros, pero de uno en uno, como los normales.
- Ir más a mi montaña.
- Ponerme más mis zapatillas verdes con letras rojas. Zapatillas de Huida.
- Modernizarme con la música, pero seguir desafinando (más moderna) en mi coche.
- Cervezas, cervezas, cervezas, con Ellas.
- Vaciar el bolso que ando ya de lado.
- Jugar más por los suelos con cachorros. Mucho más.

1 comentario:

Camelia dijo...

Tengo calcetines de Huida. Funcionan de maravilla, así que te recomiendo que cumplas esa, la de utilizar tus zapatillas.