lunes, 12 de febrero de 2007

Cerrado por reformas

Acabo de ver una tienda con la persiana bajada, los cristales de los escaparates sucios, hojas secas por el suelo y un enorme cartel que dice "Cerrado por reformas".

Se me ha ocurrido una posible solución a muchos de nuestros males. Por ejemplo, tengo una amiga que de tan buena tan buena que era al final explotó, y tuvo que ir a un médico que le dio unas pastillas muy feas que le han convertido en muy mala muy mala. Y yo me pregunto: ¿hace falta llegar a ese extremo? ¿porqué no se le permitió a mi amiga un cierre temporal por reformas que le dejara huir en su moto, que sé que eso a ella le hubiera gustado, y reformar un poco de tanta bondad para hacerse medio mala solamente? con eso hubiera bastado, yo lo sé. A mí me gustaría también de vez en cuando cerrar por reformas mi vida y convertirme en una vagabunda coleccionista de palabras en la montaña que es lo que me va, eso sí, me largaría con mis zapatillas verdes con letras rojas puestas, y también me acordaría de vosotras. Éste mi blog, poniendo otro ejemplo, puede cerrar por reformas el día que no se me ocurran más chorradas que aporrear, y, con el cartel colgado a su debido tiempo, nadie podría acusarme de abandono de blog. Así sucesivamente. Cierres temporales por el morro, con la persiana bajada y los escaparates sucios y con hojas secas por los suelos, que queda más auténtico.

11 comentarios:

David del Hierro dijo...

ahí estás hermana, como dijo Picasso, "siempre que ha llegado la inspiración, me ha encontrado trabajando"

David del Hierro dijo...

me piro a mis movidetas...

Camelia dijo...

De hecho, por dentro, estoy cerrada por reformas, pero no he cambiado ni las cortinas...

Loredhi dijo...

Hermano, siempre una alegría ver tu sonrisa...

Camelia, no te importen las cortinas, que sea lo último en cambiar; el cierre por reformas necesita tiempo. Eso sí, cuando las elijas hazlo a tu gusto total

Edmundo Mantel dijo...

Sra. Loredhi;

Estoy totalmente de acuerdo con Usted. Todos deberíamos poder colgar de vez en cuando nuestro cartel de Cerrado por Reformas. Igual que esa tienda, que si le preguntas no te dice nada, no responderíamos a quien nos preguntara (la gente en general sería muy dada a no entender porqué uno se cuelga ese cartel). No permitiríamos que nadie nos barriera las hojas, ni que nos limpiara el escaparate de los ojos.

Cuando estuviéramos bien remozados, nuestras paredes con colores frescos y limpitos o, en su caso, con su colección de palabras de la montaña, quitaríamos el cartel y emprenderíamos una nueva etapa.

Me apunto a eso.

Perfectos Saludos.

ahhh dijo...

A todos nos vendría muy bien de vez en cuando "cerrar" una temporada para reformar todo aquello que con el tiempo se nos ha ido estropeando y actualizarlo a las nuevas circunstancias.
Y volver a abrirnos renovados y con ilusión.

se me acaba de venir a la mente la imágen absurda de un persona andando por la calle, la cual, ante cualquier pregunta que le dirigen, responde pulsando el botón de una grabadora que lleva bajo el brazo, en la que se oye: "en estos momentos no puedo atenderle, deje su mensaje después de oir la señal..."

David del Hierro dijo...

Yo también me apunto!

David del Hierro dijo...

y voto por el mantenimiento

David del Hierro dijo...

voto a brios, por supuesto

Loredhi dijo...

Sr. Mantel,

Usted lo ha dicho. No tiene más que empezar las reformas.

Ahhh, también se nos hacía raro ver a la gente hablando por la calle con zapatófonos de Mortadelo.

Loredhi dijo...

Deivid, tú ya estás en reformas, jaja... morro